Tabaquismo
 

Marcelo J. Fleischer
Mariana L. Moyano


Podemos afirmar sin exagerar que el tabaco en forma de cigarrillos es una de las drogas más adictivas y mortíferas. Respecto a la primera de dichas cualidades, cabe recordar que la neurofarmacología de la nicotina es extraordinariamente similar a la de la cocaína. Sujetos experimentados a quienes se les suministraron inyecciones intravenosas de nicotina pensaron en la mayoría de los casos que habían sido inyectados con cocaína o anfetaminas.

En el caso del tabaco, la forma cruda de la droga (planta), particularmente si es fumada, resulta incomparablemente más tóxica que su principio activo (nicotina) purificado y administrado en dosis equivalentes. Las principales secuelas adversas para la salud por consumo de tabaco resultan del acto de fumarlo, y se deben a innumerables subproductos de la combustión del llamado alquitrán del tabaco, no a la nicotina en sí misma.

Los esfuerzos dirigidos a desacostumbrar a las personas al tabaco no suelen resultar eficaces a largo plazo, en particular cuando el fumador no está resuelto a padecer las molestias que le supone abandonar el hábito. Las propuestas orientadas a efectuar prevención primaria de los daños asociados al tabaquismo por lo general incluyen campañas publicitarias anti-tabaco, caras y de efectos disuasorios inciertos, o bien obstáculos al consumo, tales como aumento de precios vía presión impositiva, que castigan selectivamente a los más necesitados e incentivan el mercado negro. Las campañas educativas fracasan cuando falta el ejemplo.

Otra forma de lidiar con los males que provoca el tabaquismo consiste en ofrecer al consumidor alternativas viables al cigarrillo, para lo cual aún es necesario incorporar mejoras significativas a las hoy disponibles: hay esperanzas bien fundadas tanto en la vía intranasal como en la estrategia del vapor de nicotina, que se asocian a una curva de niveles nicotínicos en sangre similar a la del cigarrillo, evitando la mayoría de sus perjuicios.

El tiempo que demora un dispositivo en conseguir la concentración plasmática máxima de nicotina es un elemento clave a tener en cuenta, puesto que la mayoría de los fumadores parecen aceptar mejor las alternativas al cigarrillo que asemejan sus efectos psicoactivos (en gran medida relacionados con la vía inhalatoria) y que permiten conservar, al menos en parte, el componente ritual del acto de fumar. Parches y chicles de nicotina no cumplen con esos requisitos. Respecto al componente sensorial del fumar, el sistema de calentar el tabaco sin llegar a quemarlo para extraer la nicotina (vaporización), si bien menos conveniente que otros desde el punto de vista sanitario, conserva parcialmente el aroma y sabor que tantos fumadores aprecian.

Para trazar una propuesta sensata, es importante reconocer que ningún esfuerzo gubernamental puede hacer desaparecer el tabaco ni la búsqueda humana de sus cualidades psicoactivas. Si tenemos que convivir con la nicotina, debemos asignar a la ciencia la tarea de eliminar, en lo posible, la toxicidad asociada a su administración. El fumar cigarrillos no es la modalidad definitiva de consumo de nicotina: es tan solo la menos saludable, la más peligrosa y la que más expone a terceros a sustancias nocivas.

Desde una perspectiva de salud pública, creemos que ninguna estrategia es más provechosa y económica que la investigación y promoción de medios más seguros y asequibles para el suministro de nicotina, especialmente para los tabaquistas empedernidos. Con el nivel alcanzado por la farmacología y los recursos técnicos disponibles actualmente, no parece justo seguir limitando las opciones del fumador a la abstinencia o el deterioro severo de su salud.

Poner fin a ese dilema, eliminando los obstáculos a la producción y el comercio de nuevos vehículos de nicotina, podría salvar literalmente millones de vidas todos los años.

*Actualización: recientemente se ha desarrollado un dispositivo que funciona vaporizando cargas aromatizadas de nicotina en forma controlada. Esta alternativa, denominada "cigarrillo electrónico", permitiría mantener el hábito de inhalar nicotina sin renunciar a una vida sana.

Palabras clave:

tratamiento, cáncer, tabaco, cigarrillos, nicotina, fumador, fumar

 
  Equipo Médico de CONAI.
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Última modificación 9 de Febrero de 2010.
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